Categoría comercial
La categoría I en cítricos, y la podredumbre que ya admite
La categoría I es fruta de buena calidad con una lista cerrada de defectos leves, cada uno admitido solo mientras el aspecto general, la calidad, la conservación y la presentación lo resistan. La cifra que conviene conocer está dentro de la tolerancia principal: una parte pequeña de cualquier lote puede incumplir todos los requisitos, podredumbre incluida.
Las cifras
| Definición | Buena calidad, con las características propias de la variedad o del tipo comercial |
|---|---|
| La condición de todo defecto admitido | No debe afectar al aspecto general, la calidad, la conservación ni la presentación en el envase |
| Defectos admitidos | Defecto leve de forma; defectos leves de coloración, incluida una quemadura leve de sol; defectos leves y progresivos de la corteza que no alcancen la pulpa; defectos leves de la corteza formados durante el desarrollo, como escamas plateadas, roña o daños de plagas; defectos mecánicos leves ya cicatrizados por granizo, roce o manipulación |
| Tolerancia de calidad | El 10 % en número o en peso puede incumplir la categoría I y cumplir la categoría II |
| Dentro de esa tolerancia | No más del 1 % en total puede no cumplir ni la categoría II ni los requisitos mínimos, o estar afectado por podredumbre |
| Tolerancia de calibre | 10 %, la misma cifra que en «Extra» y en la categoría II |
| Después de la expedición | En las fases posteriores a la expedición se contempla una ligera falta de frescura y de turgencia, y un ligero deterioro |
Qué cambia en un pedido
Ha encontrado podredumbre y tiene un contrato de categoría I
La norma sí contempla aquí la podredumbre y le pone un tope, y ese tope está en la tabla anterior. Por debajo de esa línea está usted en una conversación comercial. Por encima, el texto trabaja a su favor.
Compra en categoría I por defecto
Los defectos admitidos son una lista cerrada y no un espíritu general de indulgencia. Un lote que presenta algo que no figura en la lista queda fuera de la categoría por leve que parezca.
Sopesa «Extra» contra categoría I por precio
Casi toda la diferencia es un adjetivo y una tolerancia duplicada. Que esa diferencia justifique el precio depende casi por completo de si alguien aguas abajo llega a ver la fruta entera.
Qué no resuelve esta nota
- Todo defecto admitido lleva una condición sobre la conservación, y la conservación es la propiedad más difícil de juzgar la mañana en que llega una carga.
- Las tolerancias se aplican a un lote. Cómo se define un lote para su entrega es una cuestión contractual, y la norma no se la responde.
- Aquí no declaramos categoría para nuestra cosecha. Depende de la temporada y el productor no la ha confirmado.
Fuente: Reglamento Delegado (UE) 2023/2429 de la Comisión, anexo I, parte B, parte 2 (norma específica de comercialización de los cítricos), UNECE Standard FFV-14 concerning the marketing and commercial quality control of citrus fruit
La conservación es un pronóstico, no una observación
Lee con atención los defectos permitidos y verás la misma cláusula colgando de todos ellos. Se admite un defecto leve siempre que no afecte al aspecto general, a la calidad, a la conservación ni a la presentación en el envase. Tres de esas cuatro cosas se juzgan mirando. La conservación no: es una afirmación sobre cómo se va a comportar la fruta durante los días que todavía tiene por delante, hecha por alguien que la sostiene en la mano la mañana en que se confecciona.
Por eso dos seleccionadores pueden mirar la misma marca y discrepar sin que ninguno sea descuidado. Una lesión mecánica cicatrizada está cerrada y estable; una alteración progresiva de la piel es una puerta abierta que se comporta de otra manera a la temperatura equivocada. Quien selecciona no mide la marca, predice lo que hará después, y una carga que salió conforme puede llegar con el aspecto de no haberlo estado nunca. La disciplina de la cadena de frío es lo que mantiene honesto ese pronóstico.
La categoría que todos dan por hecha y nadie escribe
La categoría I es el estándar de trabajo del comercio europeo de cítricos, que es justo lo que la vuelve peligrosa dentro de un pedido. Como las dos partes la dan por supuesta, muchas veces no llega a escribirse, y una categoría no escrita es lo primero que se vuelve discutible cuando llega una carga justa. La norma no te va a resolver esa discusión: define las categorías y deja la cuestión de cuál pactasteis enteramente en manos del papel que haya entre vosotros.
Una línea de pedido que sirva lleva cuatro cosas juntas: la categoría, el calibre, el envase en que va confeccionada la fruta y el momento en que se juzga la conformidad. Quita la última y habrás pactado una calidad sin pactar dónde se mide, que es la forma más habitual de que una buena especificación acabe igualmente en una reclamación. Pide las cuatro a la vez y la oferta que vuelve es comparable con cualquier otra.
Hable con el agricultor
Díganos la variedad, los calibres y la semana de entrega que necesita. Recibirá un precio puesto en destino y lo que podemos comprometer por escrito, de la persona que recolecta la fruta.
Las consultas las atiende el agricultor. Los plazos de respuesta están todavía sin confirmar. Respondemos en español o en inglés.