Código de calibre
Calibre 6, el menor que envasamos de forma habitual
El calibre 6 es el código más pequeño que alguna línea de nuestro catálogo llena de forma habitual, y solo lo hacen dos. Nuestra navel más temprana se detiene por encima, de modo que este calibre pertenece al centro y al final de la campaña antes que a sus primeras semanas. Por debajo, envasar deja de ser rutina y pasa a ser una petición.
Las cifras
| Código de calibre | 6 |
|---|---|
| Rango de diámetro | 70–80 mm |
| Variedades que envasamos en este calibre | Navel Foios, Navel Lane Late |
Qué cambia en un pedido
Compra para una presentación en malla
La fruta más pequeña es la que llena una malla de tienda, y la malla es un envase de venta con su propia regla de calibrado. Cerrar la presentación y el código a la vez evita el caso en que el código es correcto y la bolsa no.
Su programa continúa pasado el año nuevo
Las dos variedades que llenan este código de forma habitual son la de media estación y la tardía, lo que conviene a un programa largo y estorba a uno que arranca en otoño. Nombre los meses que necesita y la respuesta cambia de forma.
Negocia por rendimiento y no por aspecto
Los calibres de este extremo de la escala salen de los mismos árboles que los códigos mayores y se clasifican de la misma recolección. Lo que compra es una parte de la distribución que el productor tiene de verdad, y eso convierte esto en una conversación sobre proporciones.
Qué no resuelve esta nota
- Habitual no es lo mismo que garantizado. Lo que una semana concreta rinde en este código depende de la cosecha y del calibrado, y lo cotizamos semana a semana.
- Las ventanas de recolección que hay detrás de esta ficha son las genéricas de esta zona de cultivo. Nuestras propias fechas de recolección están por confirmar.
- Qué presentación conviene a este calibre es una preferencia comercial que cambia según la cadena. Ninguna norma lo resuelve y esta ficha tampoco.
Otros códigos de calibre de la misma escala
El último calibre que sacamos sin que nos lo pidan
La rutina importa más que lo posible. Una variedad que lista un código dentro de su rango dice que los árboles lo producen. Una variedad que confecciona ese código por costumbre dice que la línea ya está montada, que las cajas existen y que no hay que convencer a nadie. Aquí es donde la segunda frase deja de ser cierta para nosotros.
Dos de nuestras líneas lo llenan, y no son las dos que abren la campaña. Quien planifique un arranque de otoño y un calibre pequeño a la vez está pidiendo dos cosas que no llegan juntas, y el calendario de recolección es el sitio más barato para averiguarlo.
La fruta pequeña y la malla en la que viaja
La fruta de este extremo de la escala es la que llena una malla de venta, y una malla no es una caja con un cordón. Es un envase de venta. Lleva una opción de calibrado propia, y deja en la mano del consumidor una expectativa distinta de la que deja un envase confeccionado por capas.
Cerrar la presentación a la vez que el código ahorra una ronda de muestras. Un código que le va bien al programa y un formato que se pelea con el código producen un palet que nadie quiere fotografiar, y preferimos tener esa conversación antes de recolectar la fruta.
Hable con el agricultor
Díganos la variedad, los calibres y la semana de entrega que necesita. Recibirá un precio puesto en destino y lo que podemos comprometer por escrito, de la persona que recolecta la fruta.
Las consultas las atiende el agricultor. Los plazos de respuesta están todavía sin confirmar. Respondemos en español o en inglés.